29 septiembre 2013


VACACIONES 2013

Hola a todos.

La tarea diaria de la escuela me ha hecho reflexionar sobre la diferente visión del mundo y concepto de la vida que se tiende a tener cuando estamos "trabajando" (casi todo el año) respecto a cuando estamos "de vacaciones" (el resto del año). Pero, ¿debería ser así? ¿le sucede a todo el mundo (que tenga vacaciones)?

Aunque ya habéis visto en algunas entradas anteriores algunas de las cosillas que he hecho este verano, me gustaría hacer alguna reflexión más. Porque he de confesar que mis vacaciones de este año tampoco han estado mal, ya que he cumplido mis expectativas de lo que deberían ser unas buenas vacaciones.

En vacaciones me encanta:
  • hacer cosas que, aunque ya hayas hecho o conozcas, sabes que te gusta seguir haciéndolas.
  • conocer algún sitio nuevo.
  • ver algo que siempre había deseado ver.
  • hacer algo que siempre había deseado hacer.
  • disfrutar de la naturaleza.
  • hacer deporte.
  • poder estar con personas importantes para mi vida.
  • leer algún libro diferente que me haga pensar, pero no tenga que ver con la escuela.
  • pensar experiencias diferentes que se podrían realizar en la escuela.
  • tener tiempo para reflexionar y evaluar "mi paso por la vida", es decir, hacer "balance".
En una misma actividad se pueden hacer varias de estas cosas a la vez, aunque se esté "trabajando o echando una manita", como por ejemplo los días vividos en la Ruta Quetzal: http://cienciaenrosa.blogspot.com.es/2013/07/ciencia-en-rosa-en-la-ruta-quetzal-2013.html.

También se cumplen varias de ellas haciendo deporte sólo, como subiendo puertecillos en bici (3 veces el Angliru y 4 la Cobertoria): http://cienciaenrosa.blogspot.com.es/2013/06/ya-soy-angliru-2013.html.

O con mi padre (que cuando sea grande quiero ser como él):



E, incluso, con homenajes gastronómicos también con los tuyos: http://cienciaenrosa.blogspot.com.es/2013/09/casa-chema-la-arquera-asturias-un.html.

O rutas de naturaleza con la gente que quieres:
  • Poza de las Nieves (Puerto de Casillas-Valle de Iruelas):



  • Pico Monsacro (Asturias-frente al Puerto del Angliru):



Pero, el plato fuerte ha sido el crucero por los fiordos noruegos. Mirad algunas fotillos sacadas por Noruega y Copenhague:



Una de mis ilusiones desde pequeño era poder ver los fiordos de Noruega y, bueno, sólo he tardado unos 25 años en conseguirlo (cada cosa lleva su tiempo).

Lo que no sabía es que iba a conocer muchas más cosas también chulísimas. La experiencia de conocer otros países y sus culturas siempre es alucinante y enriquecedora. Noruega es un gran país. ¿Qué cosas descubrí?
  • me maravillé con sus preciosos paisajes, sus fiordos, sus montañas, su vegetación, etc.
  • disfruté de su gastronomía, sobre todo de sus variedades de salmón.
  • aluciné con la "noche" en Trondheim (¡vamos, que no se hacía de noche!).
  • su precioso y gran territorio sólo posee cerca de 5 millones de personas.
  • todos sus habitantes son bilingües o trilingües.
  • los sueldos son elevados (si los miramos desde nuestro "prisma económico"), pero para ellos no lo son tanto. Les da para sobrevivir en su país, pero si salen fuera tienen un poder económico mayor. Tienen muchos impuestos y, según su renta, se les va incrementando (pudiendo pagar hasta el 60 % de su sueldo).
  • no tienen sanidad pública, es decir, deben tener dinero para su propia salud.
  • tienen petróleo, aunque su principal fuente de energía es la hidroeléctrica, pero no se ve porque las centrales están construidas en el interior de las montañas.
  • sus comunicaciones principales son por barco, ferry y carretera, con una apuesta importante por la construcción de túneles para minimizar el impacto de las carreteras.
  • en invierno debe ser muy duro vivir allí, aunque en verano da gusto.
  • aman la naturaleza y tratan de generar en ella el mínimo impacto.
Y, ahora no me acuerdo de muchas cosas más pero, en conjunto, es un gran país para visitar. Os lo recomiendo.

¿Mis reflexiones finales sobre mis "Vacaciones 2013"? ¡Que ya no me quitan lo bailado, lo disfrutado, lo aprendido, lo desconectado de la escuela, lo cansado y lo descansado! Y, por supuesto, que desearía poder tener muchos veranitos como este.

Ahora me toca realizar otras tareas que me hacen disfrutar el resto del año que no estoy de vacaciones, es decir, disfrutar con mi trabajo, disfrutar con mis alumnos, disfrutar de la Ciencia, preparar clases, diseñar recursos, investigar en Educación y reflexionar sobre mi práctica docente.

02 septiembre 2013


CASA CHEMA (LA ARQUERA - ASTURIAS), UN EJEMPLO DE I+D+i

Hola a todos.

Unas vacaciones, para mí, no lo serían sin homenajes gastronómicos.

Así que, mientras la salud y la economía me lo permitan y porque es un placer para todos los sentidos, seguiré yendo a comer a Casa Chema: http://www.casachema.com/

Sí, estoy haciendo publicidad, porque di mi palabra y porque el trato exquisito que allí se recibe es tan exquisito como el esmero, preparación y sabor de cada una de las comidas que allí ofrecen. Para muestra una imagen del postre del otro día:


No es un postre cualquiera. Se trata de "Rollito crujiente de arroz con leche con chocolate fundido caliente", pero debido a mi intolerancia a la Lactosa (porque ya lo sabían) hecho con leche de arroz. Y no os voy a contar lo que sentí porque, como os podéis imaginar, mi descripción de su degustación no haría justicia con la realidad.

Pero esta entrada de blog no pretende sólo hacer publicidad. Ni tampoco dar envidia.

Envidia (sana) es la que tengo yo al analizar mi paso por Casa Chema desde el año 2007, porque es un claro ejemplo de I+D+i (Investigación + Desarrollo + Innovación). Me refiero a que cada vez que hemos ido a comer a Casa Chema hemos sido sorprendidos por algún cambio en alguno de los diferentes aspectos que envuelven la experiencia conjunta de ir a comer a un restaurante:
  • decoración del local.
  • decoración de las mesas.
  • decoración de las diferentes comidas o platos.
  • oferta de platos y sabores nuevos.
  • diseño de la carta.
  • diseño de su página web.
  • atención y trato al público.
  • etc.
Estoy hablando de la importancia que tiene la investigación en cada aspecto de este negocio, el desarrollo de diferentes formas y tendencias hacia mejor y la innovación si se considera necesario el cambio. Tiene que haber, por supuesto, dosis de inversión y aceptación del riesgo.

Lo que está claro es que el cliente no suele analizar todo esto, sino que se lleva una imagen general de toda la experiencia y, en el futuro a la hora de decidir dónde quiere ir a celebrar algo con los suyos o simplemente ir a comer, el cerebro (con dosis de memoria e intuición) valora y decide la mejor opción para la mejor experiencia y el éxito del evento.

Te recomiendo que, si pasas por Asturias (cerca de Oviedo), no dejes de acercarte a ver si es cierto lo que te cuento. Te sorprenderás.

23 agosto 2013


RUTA POR EL CIRCO DE GREDOS: ALMANZOR - LA GALANA

Hola a todos.

El viernes 16 de agosto de 2013 tuve el placer de realizar con mi hermano una pequeña ruta por el paraje natural de la Sierra de Gredos. Y, con la excusa de que yo estaba de vacaciones, le convencí para que realizase la entrada de blog. Así que, a continuación os dejo con su relato en su Blog "Diario de un caminante": http://diario1caminante.blogspot.com.es/

En agradecimiento por su buen trabajo, también le voy a hacer un poco de publicidad de la actividad que está emprendiendo deAsesoramiento (coaching) filosófico y senderismo. Filosofía práctica. http://elcaminanteysusombra.com/

Relato realizado por Francisco Rosa, "El Caminante":

Descargar track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=5051557


Distancia: 23'4 km. (circular)
Desnivel: 1454 m. de subida (y otros tantos de bajada). 
Tiempo con paradas 10 h. 30 m.
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Probablemente sea Gredos el lugar donde desde pequeño (8 ó 9 años) empecé a amar las montañas: mis padres nos llevaban (a mi hermano y a mí) una vez al año a la Laguna Grande. Y aunque veraneábamos en un pueblo del Valle del Tiétar y tenía los montes al alcance de la mano, nada era comparable a las inmensas moles de granito que se podían ver y hasta trepar en Gredos. Recuerdo a mis padres, tíos, vecinos y más gente mayor conocida (íbamos en romería) caminar por la senda que subía desde la plataforma hacia el Prado Pozas mientras los chicos trepábamos por las rocas que la flanqueaban... "¡Que os vais a caer! ¡Paquito, como te caigas te mato!". Eran finales de los 70.

En los 90 ya tenía carnet de conducir y podíamos irnos solos, de modo que ampliamos nuestro campo de acción a las Cinco Lagunas subiendo desde Navalperal, pueblo en el que tenía familia un compañero de clase de David, mi hermano. Además ya pasábamos dos o tres días acampados (al final nos pusieron una multa).

Y en todos esos años, sin embargo, nunca nos decidimos por subir al Almanzor. Lo cual no significaba que no se convirtiera en una espina que se iba clavando más hondo con el paso del tiempo. Pues bien, treinta años más tarde esa espina ha sido extirpada este mes de agosto, y además por partida doble, porque del tirón también hicimos La Galana, que no estaba en el plan.

La idea consistía en salir pronto desde nuestro pueblo, la antigua Escarabajosa, llegar a la Plataforma subir al Almanzor, bajar y volver. Pero nos encontrábamos fuertes y el tiempo acompañaba.

Así que nos despertamos a las 5:00, desayunamos y a las 5:50 ya estábamos en la carretera. Afortunadamente no perdimos tiempo en ningún control de alcoholemia, ya que no había ninguno, cosa extraña pues los pueblos estaban en fiestas. A las 7:25 ya estábamos en la Plataforma tras un infructuoso intento de tomar café en Hoyo del Espino. Había bastantes vehículos aparcados para ser tan pronto, pero claro, estábamos en vacaciones y en puente.

En 10 minutos ya estábamos caminando. Hacía bastante tiempo que David y yo no coincidíamos en una larga marcha por el campo, es más, no recuerdo ninguna en la que fuésemos los dos solos. La conversación empezó a versar sobre la familia aunque al poco rato giraba en torno a la educación de los adolescentes, la pasión y el trabajo de David. Concretamente hablábamos sobre el uso de las nuevas tecnologías para fomentar el espíritu investigador.

En 20 min. llegamos al Prado Pozas y en otros tres cuartos de hora a Los Barrerones, sin pararnos en ninguna de las fuentes, pues para agua fresquita ya llevábamos la del Puerto del Pico. A las 9:05 llegábamos al refugio Elola. Allí hicimos una paradita para tomarnos el segundo desayuno (un plátano y una barrita), admirar el entorno (yo hacía año y medio que no iba, desde el examen de Técnico Deportivo) y fotografiar a un espécimen de cabra pirenaica (sí, sí, pirenaica aunque estemos en Gredos) que se acercaba sin miedo a ver si le caía algo del desayuno.



Tras el pequeño picnic y las fotos (10 min.) enfilamos la subida por detrás del refugio y hacia la izquierda (la flecha que indica la dirección es la de metal, la que marca de frente). Aunque David ya había subido un par de veces no se acordaba muy bien de por dónde salir de la laguna y aunque yo llevaba un track registrado en el GPS decidimos seguir a tres montañeros que salieron antes que nosotros (ya veríamos si coincidía con el track).

En principio había hitos, así que mala dirección no parecía que llevásemos, además coincidía con el track grabado. Ya una vez afianzados en el camino a seguir apretamos la marcha. Al llegar a la vaguada de la Portilla Bermeja adelantamos a los tres que nos precedían, aunque bien es cierto que se equivocaron y tuvieron que dar un rodeo a una gran roca. Mi hermano imponía un ritmo que yo lograba seguir no sin gran esfuerzo.

A mitad de la vaguada, más o menos, el track indicaba un giro a la derecha, hacia la Portilla del Crampón. Por ella veíamos subir a cuatro personas. Hicimos una parada para beber agua y tomar unas fotos. A las dos primeras, una pareja ya mayorcita, les alcanzamos pronto; a las otras dos (una pareja joven) justo en la portilla. Desde allí nuevamente hicimos unas cuantas fotos:



Desde la Portilla del Crampón hay que atacar el pico por su lado oeste siguiendo los hitos, aunque se hallan bastante "descolocados"; hay que ir mirando a izquierda y derecha constantemente. Hasta que llegas a la "temida trepada" (se me olvidó hacer foto), al menos para mí que ya me he sacado varias veces el hombro. David subió primero y luego yo: el miedo es el peor consejero, tuve que hacer varios intentos y probar varias posiciones hasta que lo logré. Entonces el miedo a la subida se convirtió en... Miedo a la bajada. Después de nosotros subió la pareja joven, aunque la chica, asustada como quedó por la pared decidió no dar los últimos pasos hasta la cima. Además decidió esperar a que bajásemos nosotros para asegurarla entre varios en el descenso, pero lo hicieron otros chavales que bajaron antes.

Y por fin llegamos a la cima: 2592 m. sobre el nivel del mar, el pico más alto del Sistema Central; el día claro (aunque con calima al fondo) y las vistas espectaculares. Eran las 10:30; habíamos subido en menos de hora y media. En la cima el viento era considerable, así que después de las fotos de rigor bajamos unos cuantos metros hasta encontrar unas rocas planas, horizontales y al sol en las que disfrutar de las vistas y de algunas viandas, que nos las habíamos merecido. Al poco de estar allí (y para mi sorpresa) apareció la pareja mayor: nunca subestiméis a nadie; donde no hay fuerza hay tiempo, hay maña y hay equipo; iban encordados; probablemente subió primero el hombre y luego desde arriba le aseguró a ella. Al final del día los volveríamos a encontrar llegando casi a la Plataforma. Fotos desde la cumbre:



Tras permanecer una hora en la cima decidimos ponernos en marcha, pero como la caminata se nos había hecho corta (3 horas desde la Plataforma) nos aventuramos a tachar el siguiente pico de la lista: La Galana. Aunque primero tenía que salvar la pared de la chimenea... Suele decirse que es más difícil bajar que subir, porque no tenemos más remedio que ver el patio. Sin embargo esta vez no fue así, bajé con bastante soltura, mucho mejor y más rápido que la subida. Antes de bajar nos cruzamos con los tres chicos que habíamos adelantado al comienzo de la subida.

Después de salir de la chimenea nos dirigimos hacia el norte, por la cresta (bueno, unos metros más abajo), en vez de bajar de nuevo por la Portilla del Crampón. Al poco tiempo llegamos a la Portilla de los Cobardes, la cual no me pareció tan complicada de bajar ni de subir, aunque puede ser que con nieve y hielo la cosa cambie mucho. En general hacer en invierno lo que hicimos en verano es para gente muy experta en alpinismo. Creo recordar que para superar el resalte rocoso tuvimos que descender un poco por la portilla hacia el oeste y luego continuar siguiendo los hitos hacia el norte, adentrándonos en el Cuchillar de Ballesteros.

Aunque de vez en cuando perdíamos los hitos la dirección estaba bastante clara, pero los caos de bloques o canchales, característicos en Gredos, es lo que tienen. Su superación precisa de cierta pericia en el caminar, pues hay que ir muy pendiente de dónde se pisa y sobre todo saber pisar en las aristas de las rocas, pues no es lo normal encontrar piedras planas y bien colocadas, además es necesario equilibrio y ausencia de vértigo.

Tras superar el cuchillar llegamos al Collado del Venteadero, donde tomamos una fotos y desde donde se sube fácilmente hasta las inmediaciones de la cima de La Galana. Hasta las inmediaciones, decía bien, porque para llegar hasta el final hay que superar dos obstáculos: el primero es un gran corte, la "Muesca de La Galana", al que hay que destrepar por la derecha; el segundo una pared de unos tres metros con varias grietas (se puede evitar por la derecha, pero la caída por ese lado no lo hace recomendable). Posteriormente para llegar hasta la cumbre hay que rodear por el oeste, por una cornisa con un patio que hace recomendable pasarla a gatas (aunque cuando bajábamos los tres chicos que nos seguían la pasaban caminando como por su casa).

Llegamos a la cima de La Galana (2563 m., el segundo más alto del Sistema Central) sobre las 13:00 y estuvimos unos 20 min. Desde ella pudimos observar el comienzo del incendio de Madrigal de la Vera, cuya nube de humo nos acompañaría todo el día y al final llegaría hasta Santa María del Tiétar. Allí decidimos continuar hacia la Portilla del Rey, pasando por la canal y el pasillo del siguiente pico. Por supuesto tomamos fotos:



Al igual que me ocurrió en la pared del Almanzor, el descenso de la pared de la Galana me resultó más fácil que su subida. Una vez en la Muesca, descendimos por ésta hacia el Circo de las Cinco Lagunas, aunque sólo para sortear La Galana por el Oeste y sin llegar a la Laguna del Gutre. Después subimos por la canal que se veía desde la cima y bajamos hasta la Portilla del Rey (que curiosamente no coincide con lo que marca el mapa del IGN).

Eran las 14:10, buena hora para comer. Sacamos lo que nos quedaba de comida (queso, jamón, pan y chocolate) y dimos buena cuenta de ella. Mientras tanto observamos a un chico llegar al camino desde el Canchal de La Galana (pared oeste del Gargantón); continuó como si fuera a bajar hacia el Gargantón, pero dudó, se dio la vuelta, volvió a dudar, volvió a darse la vuelta y así varias veces. Entonces apareció por la cresta otro chico; el primero le vio y subió hasta donde estábamos. Las palabras que se dirigieron no eran muy amables; iban juntos pero se habían separado: "yo voy por aquí", "pues yo por aquí" y ya la tenenmos liada. En montaña conviene no separarse y, de hacerlo, dejar bien claro por dónde se va a ir, hacia dónde, y no cambiar de idea por el camino. Después bajaron juntos hacia las Cinco Lagunas.

También estuvimos viendo a tres o cuatro machos de cabra pirenaica en los altos frente a nosotros, al otro lado de la portilla. Parecían estar descansando hasta que su descanso fue turbado por un helicóptero (y yo me pregunto: si están acostumbrados a la gente, ¿no lo están a sus engendros mecánicos?): huyeron despavoridos hacia donde estábamos nosotros pasando a unos cinco metros de distancia; pero no eran tres o cuatro sino más, todo un rebaño de machos jóvenes que en cuatro saltos alcanzaron nuestra posición; todo un espectáculo que no pudimos grabar para no perder detalle.

El resto ya era pan comido, aunque con cuidado de no pillar un tropezón. Salimos a las tres menos cinco y llegamos a la Plataforma a las seis de la tarde. Durante el camino de regreso desde la Laguna Grande nos encontramos con todo tipo de gente, edades e indumentarias; las más llamativas, las que iban en bañador o bikini olvidando (o sin saber) que a 2000 m. de altitud la radiación ultravioleta es mucho mayor que a nivel del mar. Esto, por cierto, David lo sabía, mas no por ello quiso ponerse protección solar en el cuello; al día siguiente no había quien le diera una colleja.

Y por fin llegamos a la Plataforma, habíamos tardado 10 h. 30 min. con 2 horas y media de paradas. El lugar estaba bastante concurrido y animado, sobre todo desde que han modernizado el chiringuito... Pero nuestro más ferviente deseo en esos momentos no pudo ser satisfecho: café con hielo. En su defecto acabé con el pan y el chocolate acompañado de sorbos de agua. Nos cambiamos de calzado y de camiseta, montamos en el coche y fuimos a Hoyo del Espino a por ese café tan deseado. Mientras tanto la nube de humo del incendio continuaba avanzando hacia el este.

Llegamos a casa a las nueve de la tarde. Ducha, cena y a la cama con el cuerpo desecho pero la mente satisfecha. Al día siguiente me enteré de que el día 14, dos días antes de nuestra marcha, había muerto un chico de 21 años en la cara norte del Almanzor. Las montañas también tienen su cara amarga. Descanse en paz.



Bueno, espero que haya sido de vuestro agrado. Yo no habría relatado el itinerario de forma tan detallada para que otras personas puedan reproducir el recorrido.

Lo dicho, agradecido chaval.